• Omar Rayo Barrios

¿El amor tiene sexo?


México mi bello país, donde disfrutamos de riqueza cultural y natural; pero también somos un país donde todo es posible y la memoria nos dura un par de semanas. Decimos coloquialmente que somos un país donde todo se puede, pero sin duda esa expresión queda en entre dicho cuando se habla de diversidad sexual. Y es que las necesidades igualitarias de derechos hacia la comunidad LGBTTTI, no son prioridades para nuestros políticos, a menos que se acerquen las campañas.

Y es que sin duda la bella y moderna Ciudad de México, es quien trata de poner a la vanguardia al país, pero los gobernadores de los estados no ven con buenos ojos esta situación; ya sabemos que las iglesias meten presión para que esto no ocurra. Sin embargo las ciudades amigables han encontrado un nuevo mercado en nosotros ya que dejamos una muy buena cantidad de ingresos al visitar la ciudad que nos brinda un mayor respiro de “igualdad”. Y es que ahora, al congreso de la CDMX se le ha ocurrido crear Instituto de la Diversidad Sexual y de Género con el propósito de promover, proteger, preservar las manifestaciones de la comunidad de manera social, política, cultural y económica. Algo interesante pero que solo se queda en aquella entidad.

Sin embargo es válido cuestionar ¿Cuándo llegarán las políticas públicas igualitarias a todo el país?¿Cuándo nos volveremos una nación incluyente real y no solo de apariencia? Y es que a pesar de que algunos estados de la república como Coahuila, Campeche, Quintana Roo entre otros ya han legalizado las uniones a las personas del mismo sexo, aun no es suficiente. Ya que hasta el momento no se tienen datos reales sobre ¿Cuántas personas de la comunidad LGBTTTI hay en nuestro país, y esto se da por la constante discriminación que se vive día a día en el ámbito familiar, social y laboral principalmente.

Aun el estereotipo y las creencias religiosas hacen a un lado el derecho a tener una familia y es que los primero pensamiento que llegan a la cabeza de las personas que discriminan es “es que pueden abusar de los niños” o “los van a volver homosexuales”. Sin duda, esto solo puede demostrar la gran ignorancia que se tiene sobre este tema y claro tampoco me aventuro a afirmar que no existan casos de abusos, pero ¿qué eso no pasa también en las familias heterosexuales? No trato de crear un conflicto entre preferencias genéricas, pero la cuestión acá es ¿Por qué es mayormente “aceptable” el abuso heterosexual? Creo que el abuso es ABUSO y como tal debe ser castigado por la ley.

Pero revisando las redes sociales personales, esta semana me encontré con una nota periodística publicada en homosensual.mx que llamó mi atención, se trata de Deeberth Araújo, un arquitecto brasileño y quien decidió convertirse en padre junto a su novio, escribe una emotiva carta a su hijo adoptivo, en al cual expresa todo su amor hacia ese pequeñín que salió de un orfanato para llegar a cambiar la perspectiva de vida de esta pareja. A pesar de que el padre expresa las dificultades que han tenido en cuestiones de los cuidados de la salud del niño y sobre todo de lograr la custodia definitiva; él le brinda un mensaje donde expresa su miedo que tenía al rechazo que pensaba tendría su familia al hacer saber su homosexualidad, pero que se convirtió en aceptación y respeto. Por lo cual expresa el significado de ser una familia y que en la actualidad este concepto ha perdido significado en muchos lugares.

Pero el cierre de la carta es lo mejor y lo cito textualmente “Nunca permitas que la mezquindad humana que te señala y te condena te diga cómo tienes que ser. Siempre te querremos por lo que eres, y si el mundo se empeña en hacerte daño, nuestro abrazo será siempre un lugar seguro en el que nunca te sentirás solo. No podemos escoger cómo comienza esta historia, pero podemos trazarla a partir de ahí. Construye un mundo en el que lo que cuenten sea el amor y el carácter y que las diferencias no separen a las personas. Es el valor que más te quiero pasar. ¡Te quiero, HIJO MÍO!”

Y es que la familia y el amor entre sus miembros no tienen ni sexo ni preferencia genérica. A pesar que biológicamente las familias heterosexuales son quienes pueden procrear de manera natural y aunque algunas parejas de la comunidad LGBTTTI han aprovechado los avances científicos y médicos para poder cumplir con este

deseo. ¿Por qué negarles el derecho y la oportunidad de una familia? ¿Por qué negarles un hogar a los miles de niños que habitan entre las cuatro paredes de los orfanatos? Nadie puede asegurar sobre quién será un buen padre o madre y eso tampoco lo determinará la preferencia genérica o ¿tú que piensas?


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